Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare | lujo consciente frente al Índico
En la costa suroeste de Mahé, donde la selva tropical desciende suavemente hasta encontrarse con el océano Índico, se encuentra uno de los resorts más emblemáticos de Seychelles. Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare es una experiencia pensada para quienes entienden el lujo como espacio, silencio, naturaleza y tiempo bien vivido.
La llegada ya anticipa lo que vendrá después. El acceso en helicóptero, posible gracias al helipuerto privado del resort, ofrece una lectura inmediata del paisaje: montañas verdes, bahías abiertas y un mar que cambia de tonalidad con la luz. Desde el aire, Mahé se revela como un territorio indómito y elegante, una isla que todavía se rige por los ritmos de la naturaleza.
Ubicado en Baie Lazare, una de las bahías más tranquilas y visualmente armoniosas de la isla, el Kempinski se integra con discreción en su entorno.
Baie Lazare: una de las ubicaciones más privilegiadas de Mahé
Baie Lazare es conocida por su atmósfera serena, su playa amplia y poco concurrida y su entorno natural protegido. A diferencia de otras zonas más animadas de Mahé, esta parte de la isla conserva una sensación de retiro difícil de encontrar incluso en destinos de alta gama.
El resort se encuentra a unos 35 minutos del Aeropuerto Internacional de Seychelles, lo que permite una llegada cómoda por carretera, aunque lo suficientemente alejada como para garantizar privacidad y calma. Desde aquí, explorar Mahé resulta sencillo: playas como Anse Intendance o Takamaka, senderos de montaña y la capital, Victoria, están al alcance de una excursión de medio día.










Arquitectura y diseño: elegancia tropical sin artificios
El Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare adopta una arquitectura de inspiración plantation, con edificios de líneas abiertas, techos altos y espacios que favorecen la ventilación natural. Tras una reciente renovación, áreas clave como el lobby, Café Lazare y el Planters Bar & Lounge presentan una estética tropical chic, donde materiales contemporáneos dialogan con referencias claras al paisaje que los rodea.
La sensación general es de amplitud y ligereza. Nada resulta excesivo ni impostado. El diseño acompaña al entorno y refuerza una idea clara: el verdadero protagonista es el lugar.
Habitaciones y suites: confort, espacio y silencio
Las habitaciones y suites del resort están pensadas para estancias prolongadas y viajes sin prisas. Son amplias, luminosas y funcionales, con terrazas o balcones que permiten mantener una conexión constante con el exterior. La distribución prioriza el descanso, algo fundamental en un destino donde el ritmo invita a bajar revoluciones desde el primer día.
El silencio nocturno, interrumpido únicamente por el sonido del océano o de la vegetación, se convierte en uno de los lujos más apreciables del Kempinski Seychelles. Dormir bien aquí no es un detalle: es parte esencial de la experiencia.
La playa y el mar: contacto directo con el Índico
La playa de Baie Lazare se extiende frente al resort como una franja de arena clara, flanqueada por palmeras y protegida por la forma natural de la bahía. El mar suele ser calmado, ideal tanto para nadar como para disfrutar de actividades acuáticas sin dificultad.
El Kempinski ofrece acceso directo a experiencias como snorkel, kayak y paddle board. Explorar estas aguas permite descubrir corales, peces tropicales y una vida marina vibrante, en un entorno que se mantiene sorprendentemente poco concurrido. La sensación es la de un mar vivo, accesible y respetado.
Para quienes desean ir más allá, el resort colabora con un centro de buceo PADI 5★, que permite explorar arrecifes menos transitados y disfrutar de inmersiones guiadas en uno de los ecosistemas marinos más ricos del Índico.
Bienestar y spa: el arte de bajar el ritmo
El spa del resort es un refugio dentro del refugio. Rodeado de vegetación, ofrece tratamientos inspirados en los ritmos naturales de la isla y rituales diseñados para liberar tensiones acumuladas. Masajes relajantes, terapias corporales y una atmósfera de absoluta serenidad convierten cada visita en una pausa real.
La piscina olímpica de 50 metros, rodeada de jardines tropicales, es otro de los grandes espacios del resort. Funciona tanto como área de descanso como para quienes desean nadar con regularidad. El gimnasio, recientemente reubicado con vistas a la laguna, completa la oferta de bienestar con equipamiento moderno y clases guiadas.
Gastronomía: sabores internacionales con identidad isleña
La experiencia culinaria en el Kempinski Seychelles acompaña el ritmo pausado del destino. Café Lazare es el epicentro de los desayunos, con un buffet generoso que invita a comenzar el día sin prisa. Por la noche, ofrece cenas internacionales que equilibran variedad y calidad.
Windsong Beach Restaurant, por su parte, propone una experiencia más íntima, con mesas frente al mar y una cocina que integra sabores locales y técnicas contemporáneas. Es una opción ideal para cenas relajadas, donde el entorno forma parte del plato.
Al caer la tarde, Planters Bar & Lounge se convierte en el lugar natural para disfrutar del atardecer, cócteles artesanales y música en vivo, en un ambiente sofisticado pero sin rigidez.
Servicio personalizado: la figura de Lady in Red
Uno de los sellos distintivos de Kempinski es la figura de la Lady in Red, una anfitriona presente en todos los hoteles de la cadena. En Seychelles, su papel adquiere especial relevancia: desde la organización de actividades acuáticas o excursiones culturales, hasta la planificación de momentos especiales o cambios de última hora.
Este servicio aporta una capa adicional de personalización que se percibe sin resultar invasiva, alineada con la filosofía del resort: acompañar, no dirigir.
Sostenibilidad: un lujo que mira al futuro
El compromiso con la sostenibilidad es uno de los pilares del Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare. El hotel opera bajo una estrategia ESG respaldada por certificaciones internacionales como EarthCheck Gold y el Seychelles Sustainable Tourism Label.
Entre sus iniciativas destacan la reducción de más del 90 % del plástico de un solo uso, la conservación de arrecifes de coral, la protección de tortugas marinas y la implementación de sistemas de energía solar, recolección de agua de lluvia y agricultura hidropónica. A ello se suma un fuerte enfoque en la formación y el empleo de talento local.
Aquí, la sostenibilidad no es un discurso añadido, sino una práctica integrada en la experiencia diaria del huésped.
¿Para quién es ideal el Kempinski Seychelles?
Este resort resulta especialmente adecuado para parejas, lunas de miel y viajeros que buscan una experiencia de lujo basada en la calma, la naturaleza y el bienestar. También es una opción sólida para familias que valoran el espacio, la seguridad y una oferta variada de actividades.
No es un hotel orientado a la vida nocturna ni al turismo urbano. Su esencia reside en la desconexión consciente y en una relación respetuosa con el entorno.
Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare
Conclusión: una forma elegante y serena de vivir Seychelles
El Kempinski Seychelles Resort Baie Lazare ofrece una lectura completa y equilibrada del destino: mar, montaña, bienestar, gastronomía y experiencias cuidadosamente integradas en un entorno natural privilegiado. Desde la llegada en helicóptero hasta las actividades acuáticas, el senderismo con desayuno en lo alto o las tardes junto al Índico, todo responde a una misma idea de lujo: espacio, tiempo y atención al detalle.
Un resort pensado para quienes buscan algo más que un hotel cinco estrellas y encuentran en Seychelles un lugar donde el viaje se convierte en experiencia.
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