COMO Maalifushi | Resort de Lujo en el Atolón Thaa, Maldivas
El único resort del atolón virgen de Thaa combina villas sobre el agua, tres restaurantes con identidad propia y acceso directo a 28 puntos de buceo, a una hora en hidroavión de Malé.
En la parte sur del archipiélago de Maldivas, a unos 100 kilómetros del bullicio de Malé, el atolón Thaa conserva algo cada vez más escaso en el país: espacio deshabitado. De sus más de 60 islas repartidas en cerca de 500 millas cuadradas, la mayoría sigue sin construcción alguna. En una de ellas, sobre 8 hectáreas de vegetación tropical, se levanta COMO Maalifushi, el primer y único resort de la cadena singapurense COMO Hotels and Resorts en este atolón, y todavía el único alojamiento de todo Thaa.
Esa condición de exclusividad geográfica, no solo comercial, es lo que distingue a COMO Maalifushi de buena parte de la oferta de lujo en Maldivas: no hay otro resort con el que compartir arrecife, punto de buceo o puesta de sol.



El único resort de un atolón que sigue virgen
Llegar hasta aquí forma parte de la experiencia. El trayecto se hace en hidroavión desde el aeropuerto internacional de Malé, un vuelo de aproximadamente 60 minutos que sobrevuela varios atolones antes de descender junto al muelle privado del resort. COMO ofrece a sus huéspedes acceso a su propio salón de hidroavión en Malé antes del traslado, un detalle que marca el tono del resto de la estancia.
El atolón Thaa es, ante todo, un ecosistema protegido por su propia lejanía. La distancia respecto a la capital ha frenado el desarrollo turístico masivo que sí ha alcanzado a otros atolones más cercanos a Malé, y eso se traduce en arrecifes de coral con mayor cobertura viva y una biodiversidad marina notablemente más rica de lo habitual en el país.









Un diseño que traduce la arquitectura local
COMO Maalifushi fue el primer proyecto de interiorismo en Maldivas del diseñador japonés Koichiro Ikebuchi, y su firma se nota en la sobriedad de los espacios comunes: materiales naturales, líneas limpias y una paleta que no compite con el paisaje. Las villas están construidas en madera de balau amarillo, con techos de paja kajan que reinterpretan la arquitectura tradicional maldiva sin caer en el pastiche.
Ese mismo lenguaje de techos kajan se repite en COMO Cocoa Island, el resort hermano de la cadena en el atolón de Malé Sur, lo que confirma una identidad de marca coherente entre las dos propiedades de COMO en el país.








Villas y suites, sobre el agua o entre la vegetación
El resort cuenta con 65 alojamientos: 33 villas y suites construidas sobre el agua, y 32 repartidas entre la playa y el jardín interior de la isla. Para llegar a las primeras hay que recorrer una pasarela de madera tendida sobre la laguna; cada una dispone de terraza privada y piscina propia. Las villas de jardín, por su parte, quedan integradas entre la vegetación tropical, con mayor sensación de intimidad vegetal que de vista abierta al mar.
El servicio de mayordomo privado está disponible en las categorías superiores (Maalifushi Beach Villas, COMO Residence, Maalifushi Water Villas y COMO Villas), en línea con el estilo de servicio discreto que caracteriza a la marca: presente cuando se necesita, invisible el resto del tiempo.






Tres restaurantes, tres identidades
La oferta gastronómica de COMO Maalifushi evita la fórmula del bufé permanente y apuesta por tres espacios con carácter diferenciado. Madi, cuyo nombre significa «manta raya» en dhivehi, sirve cocina mediterránea, indonesia y tailandesa a lo largo del día, con noches temáticas de barbacoa de mariscos y thali del sur de la India.
Tai, que toma su nombre del pargo rojo en japonés, funciona como restaurante japonés con bar de sushi y cocina a la brasa, abierto de martes a domingo para el atardecer y la cena. Thila, activo de once de la mañana a once de la noche, es el espacio más informal: ensaladas, mariscos a la parrilla, pizzas y pide turco, con mesa de billar y bar de piscina al aire libre. Sus cócteles incorporan ingredientes de la isla, como limoncillo o miel de melón, y cuentan con versiones sin alcohol de igual nivel de elaboración.
COMO Shambhala Retreat, el ala de bienestar
El programa de bienestar de la cadena, COMO Shambhala, tiene aquí un espacio propio con ocho salas de tratamiento sobre el agua, saunas y salas de vapor separadas por género, jacuzzi, gimnasio y un pabellón de yoga al aire libre. La filosofía del retiro no se limita al spa: incluye también la carta COMO Shambhala Cuisine, disponible en servicio de habitaciones y en comedores privados que pueden reservarse en islas cercanas deshabitadas.
Buceo, surf y vida marina en el atolón Thaa
Thaa es, sobre todo, un destino de buceo. El centro de buceo del resort da acceso a 28 puntos distintos alrededor del atolón, ninguno a más de 40 minutos en barco desde la isla. Entre mayo y noviembre son frecuentes los avistamientos de tiburones de arrecife de punta blanca; entre diciembre y abril, los de mantarraya. El buceo nocturno también forma parte de la oferta habitual del centro.
El atolón cuenta además con algunos de los puntos de surf mejor valorados de Maldivas, con clases disponibles durante la temporada. Para quienes prefieren mantenerse cerca de la superficie, el resort ofrece snorkel, pesca y cruceros al atardecer con posibilidad de avistar tiburones ballena en las islas deshabitadas del entorno.
Un resort pensado también para familias
Pese a su carácter remoto, COMO Maalifushi mantiene una oferta familiar consistente: la laguna es apta para el baño de los más pequeños, buena parte de las villas cuenta con césped privado y el club infantil Play by COMO atiende a niños de 4 a 12 años. Hay servicio de niñera bajo petición y excursiones familiares, desde pícnics en la playa hasta salidas de avistamiento de delfines.
Entre los servicios generales del resort figuran gerente disponible las 24 horas, wifi gratuito en las zonas comunes y en las villas, traslados desde el aeropuerto, lavandería, servicio de habitaciones dos veces al día, cambio de divisas y asistencia para excursiones.