Smalhans: el restaurante de barrio que Michelin recomienda en Oslo
El propio nombre del restaurante, Smalhans, significa «forma de vida frugal» en noruego, y resume mejor que cualquier eslogan lo que se puede esperar de la mesa. Cenamos en Smalhans durante nuestras dos estancias en Oslo, dentro de nuestro itinerario de 21 días de lujo por Noruega.
El restaurante de barrio de todo Oslo
Smalhans abrió en 2012 en St. Hanshaugen, un barrio residencial a un breve paseo al norte del centro histórico, y desde el principio se planteó como el restaurante de barrio de la ciudad entera, no solo del vecindario donde está instalado. Esa vocación se nota en el ambiente: paredes de ladrillo visto, barra de madera y una mezcla de edades y perfiles en las mesas que rara vez se ve en un restaurante con reconocimiento de la Guía Michelin.
En 2015, ese reconocimiento llegó en forma de Bib Gourmand, la distinción con la que Michelin premia a los restaurantes que ofrecen comida sabrosa y de calidad a precios razonables, justo la combinación que Smalhans llevaba tres años persiguiendo.
Frugalidad como filosofía, no como límite
El nombre Smalhans no es una boutade: la filosofía del restaurante se basa en encontrar proveedores que entreguen producto de calidad a precio justo, aprovechar al máximo cada materia prima y evitar el desperdicio innecesario, en lugar de perseguir el ingrediente más exclusivo posible. Esa forma de trabajar convierte cualquier plato del menú en un ejercicio de cocina noruega de temporada sin artificios, con recetas que cambian según lo que hay disponible en cada momento del año.
Tres restaurantes en uno, según la hora
Una de las particularidades de Smalhans es que en la práctica funciona como tres locales distintos según la hora del día. Desde las 11:00 se sirve el almuerzo, con platos más ligeros y opción vegetariana incluida. Entre las 16:00 y las 18:00, el restaurante ofrece únicamente el «dagens husmannskost», un plato único tradicional del día, a un precio fijo de 175 NOK, muy por debajo de lo habitual para una cena en Oslo. A partir de esa hora entra en juego el concepto de noche, con un menú degustación de siete platos pensado para compartir en el centro de la mesa, acompañado de una carta de vinos naturales y una selección amplia de cervezas. Los fines de semana se suma además un brunch de sobremesa larga, uno de los momentos más populares del local entre los propios habitantes de Oslo.
Para quién tiene sentido esta mesa
Smalhans encaja con quien busca cocina noruega seria sin la solemnidad ni el precio de un restaurante con estrella, y con quien prefiere un ambiente de barrio genuino a una sala pensada exclusivamente para turistas. Su formato flexible, con opciones distintas según la hora, lo convierte además en una parada cómoda de encajar en cualquier itinerario por la ciudad, sea a la hora de comer, en la franja económica de media tarde o para una cena completa por la noche.
Consulta también nuestra guía de Oslo y nuestra guía completa de viaje a Noruega 2026 para ver el resto de nuestro recorrido por el país.