Preikestolen desde el agua: crucero por el Lysefjord en Stavanger

El Preikestolen se eleva 604 metros sobre el fiordo, y verlo desde abajo, en lugar de subir a pie hasta el borde, es una forma completamente distinta de entenderlo. Hicimos este crucero por el Lysefjord con Rødne Fjord Cruise, una empresa con 70 años navegando los fiordos de Noruega occidental, durante la parada en Stavanger de nuestro itinerario de 21 días de lujo por Noruega.

Ver el Preikestolen sin subir a pie

La ruta a pie hasta el Preikestolen exige unas cuatro horas entre subida y bajada, por un camino de dificultad moderada. La alternativa de Rødne resuelve el mismo objetivo, contemplar la formación rocosa más fotografiada de Noruega, desde una perspectiva distinta: el fiordo, mirando hacia arriba, en un trayecto de 3 a 3,5 horas en barco sin necesidad de caminar.

El barco es un catamarán eléctrico, silencioso, certificado como sostenible bajo los criterios de la fundación noruega Eco-Lighthouse. La ausencia de motor de combustión no es solo un dato ambiental: se nota directamente en la experiencia, con la posibilidad de escuchar el propio fiordo, las cascadas y, según la temporada, algún águila marina o foca, en lugar del ruido constante de un motor diésel.

La ruta, de Stavanger al corazón del Lysefjord

El crucero sale del centro de Stavanger, en Strandkaien, cerca del mercado de pescado. Tras cruzar por debajo del puente del Lysefjord, la entrada natural al fiordo, el paisaje cambia de forma abrupta: montañas que suben en vertical directamente desde el agua.

En el camino, el barco pasa por Fantahålå, conocida como la cueva de los vagabundos, donde según la tradición local se escondían los fugitivos de la ley, y se acerca lo suficiente a la cascada Hengjanefossen como para sentir el agua en la cara desde cubierta. En primavera y verano, es habitual además cruzarse con cabras de montaña pastando en las laderas del fiordo.

El momento Preikestolen, desde abajo

El punto culminante llega cuando el barco se sitúa justo bajo el Preikestolen. Desde el agua, la escala del acantilado resulta distinta a cualquier fotografía tomada desde arriba: 604 metros de roca vertical cayendo directamente sobre el fiordo, con el barco como única referencia de tamaño real.

A bordo hay un pequeño quiosco con bollería local recién horneada, gofres noruegos calientes, café y bebidas frías, además de wifi gratuito, algo de agradecer en un trayecto de más de tres horas sin apenas cobertura en varios tramos del fiordo.

Para quién tiene sentido esta opción

El crucero de Rødne funciona especialmente para quien quiere sumar el Preikestolen al itinerario sin dedicarle un día entero de senderismo, o para quien viaja con niños, personas mayores o cualquier limitación de movilidad que haga inviable la ruta a pie. La empresa opera todo el año, con salidas diarias en temporada alta (junio-agosto) y una frecuencia reducida el resto del año, por lo que conviene revisar el calendario de salidas antes de fijar fecha.

Quien prefiera combinar ambas cosas, barco y caminata hasta el mirador, puede optar por la versión ampliada del tour, que añade la subida a pie tras el tramo en barco.

Consulta también nuestra guía completa de viaje a Noruega 2026 y el resto de hoteles y restaurantes de nuestra parada en Stavanger: Eilert Smith Hotel y RE-NAA.